El Tribunal Supremo Electoral (TSE) propone regular el transfugio político para evitar que se utilice contra diputados y senadores por expresar opiniones contrarias a sus partidos, sin debilitar el compromiso de los legisladores con las organizaciones que los eligieron.
El presidente del TSE, Gustavo Ávila, cuestionó que la legislación vigente considere transfugio las declaraciones públicas de legisladores que discrepan de sus partidos, al advertir que esa interpretación puede vulnerar la libertad de expresión.
En declaraciones a radio Erbol, planteó precisar las reglas para impedir que esta figura se convierta en un mecanismo de persecución política y, al mismo tiempo, preservar el vínculo de los representantes electos con las organizaciones que respaldaron sus candidaturas.
Vacíos en la norma
Ávila también alertó sobre contradicciones legales que permiten a algunos legisladores eludir procesos por transfugio con el argumento de que fueron invitados por un partido y no tienen militancia.
La reforma electoral busca corregir esas inconsistencias y delimitar los procedimientos para aplicar la normativa sin convertirla en una herramienta de persecución contra quienes discrepan de sus organizaciones políticas.
Democracia partidaria
La propuesta también pretende que los militantes elijan a sus candidatos mediante procedimientos democráticos, en lugar de depender exclusivamente de las decisiones de las dirigencias.
El titular del organismo electoral consideró necesario que los partidos formen sus propios cuadros políticos para consolidar su identidad ideológica y reducir los conflictos derivados de la incorporación de candidatos invitados.
